Mar 9 Mar 2010
Como todo buen viciado que se precie, hoy es el día de lanzamiento del Final Fantasy XIII. Una superproducción en toda regla, con 5 años de desarrollo incluído.
Pero como consumidor, no puedo sino quejarme por los precios de distribución. Es decir, en españa, cañí de pandereta y llena de aprobetxategis -que diría Mr. Reverte- 64,95€ de curso legal.
Acudiendo a la página inglesa de play.com, el mismo juego, con el mismo contenido (salvo la traducción del cuaderno central y de la parte trasera de la carátula), el MISMO, hasta el último bit, cuesta 51€.
Desde luego, no puedo estar más en desacuerdo por la política de precios de los distribuidores españoles.En este caso Koch Media España. No deberían extrañarse si la gente acude a comprar en mercados extranjeros o por internet porque, desde luego, el incremento de un 21% es inaceptable.
Poco apropiado para la temática de este blog, si es que tiene alguna, pero es que ya vale. Compré el Final Fantasy VII el día de lanzamiento y me costó 7.495 pesetas de la época, unos 45€. Y el IPC no ha subido tanto en 12 años.

