Hay días que te pinchan y no te lo crees. Me dieron dos MUY buenas noticias que no puedo postear a los cuatro vientos. Rabia. Mucha rabia, porque una de las cosas que me dijeron ayer tiene que ir haciéndola pública el “afectado” ;-P y la otra no es oficial todavía. Se siente.

En otro orden de cosas, ayer me dijeron que Mago de Oz había sacado un nuevo disco. Mejor, mucho mejor. Estos tíos son como el buen vino. Mejoran con los años. Espero que no se acartonen, aunque con la cantidad de discos que llevan todo parece indicar que no.

Música que levanta el alma. Rápida, de tonos agudos, batería que no se repite, violines, arreglos, coros (ahora mismo he escuchado un clavicordio, creo). Metal en estado puro. Lástima de pintas que lleven :-P . Es coña, es que hace tiempo me alejé de la estética heavymetalera.

Pero hay una cosa que me ha dejado ciertamente, helado. Al final de la última canción la cantata del diablo, aparece un narrador y dice algo como asi:

Padre nuestro, de todos nosotros:
de los pobres, de los sin techo,
de los marginados y de los desprotegidos,
de los desheredados y de los dueños de la miseria,
de los que te siguen, y de los que en ti ya no creemos.

Baja de los cielos, pues aquí esta el infierno,
baja de tu trono, pues aquí hay hambre, guerra, injusticias.
No hace falta que seas uno y trino,
con uno solo que tenga ganas de ayudar,
nos bastaría.

¿Cuál es tu Reino?, el vaticano, la banca, la alta política?
Nuestro Reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima.
El pan nuestro de cada día son las violaciones,
la violencia de género, la pederastia, las dictaduras,
el cambio climático.

En la tentación caigo a diario.
No hay mañana en la que no esté tentado de crear a un Dios humilde, justo.
Un dios que esté, en la tierra, en los valles, los ríos.
Un dios que viva en la lluvia que viaje a través del viento,
que acaricie nuestra alma.

Un dios de los tristes, de los homosexuales.
Un dios más humano.
Un dios que no castigue, que enseñe.
Un dios que no amenace, que proteja
que si me caigo, me levante.
Si me pierdo, me tienda su mano.
Un dios que si hiero, no me culpe,
que si dudo, me entienda.
Pues para eso me dotó de inteligencia: para dudar de todo.

Padre Nuestro, de todos nosotros, por que nos has olvidado?
Padre nuestro, ciego, sordo y desocupado:
Por qué nos has abandonado?

Afortunadamente, el Dios que a mi me enseñaron, es todo aquello que el narrador echa de menos. Así es mi Dios. Menos mal que me enseñaron a ser crítico y ver que Dios no es aquello que puede decir una institución más o menos oxidada, sino que me dieron conocimientos básicos de teología y de filantropismo.

Justamente por eso me considero cristiano. Crítico con la realidad.

Que profundo me ha quedado ;-)

PD: Suena La cantata del diablo del disco Gaia ii, de Mago de Oz ;-P