Aunque los posts de los últimos días parezca que padezco un desarreglo hormonal por la confusión mental que parezco profesar, no, no tengo la regla. Se llama shock.

Es demasiado difícil haber tocado el cielo a nivel humano, de compañerismo, de trabajo, de capacidad de aguante, de cariño, de sentimiento de familia, de unidad, y volver a aterrizar.

Mañana parto hacia Quebec, a buscar paz, reflexión. Necesito momentos de llorar, de reir, todo ello sin restricciones. Necesito desahogarme y ver que todo lo que me ha pasado no ha pasado en balde.

8 días tras el simposio me siguen llegando emails de agradecimiento, de sentimiento de familia, de unidad. No quiero despertar, no. Dejadme vagar por estos lugaresa los que creo, poca gente ha llegado antes.

Me parece que el proximo post será en inglés para no tener que repetir el mismo email tantas veces, y así redirijo a la gente que me manda emails a mi weblog. Spam y ahorro de tiempo a la vez. No soy genial? ;-)