Los excesos se pagan. Y yo voy a pagar por ellos, me parece. No excesos a nivel físico ( a parte del jet-lag) sino por los excesos emocionales que me estoy pegando.

Quiero decir que sin haber asumido el hecho del simposio, que creo que me va a traer mucha cola, estoy ahora mismo en Québec, sin maletas (gracias a Air France) , y con un monton de sitios nuevos para explorar.

El hecho de estar acompañado por personas de genial calibre no va a mitigar el golpe, que me parece va a ser sonado.

Gainera hainbeste faltan daukat nere bihotza betetzen duen pertsonak…

Datorren egunotan (maletak datozenean), basoetara joango gara, naturarekin bat izateko, ta nere burua aurkitzeko. Ikusiko dugu ba, zer gertatzen den han.