La gente no me pertenece. Es libre de crear su camino, y más cuando ve que se presenta una nueva encrucijada en su vida.

Si quieres a alguien, hazle libre, dice un amigo.Porque solo entonces sabrás si realmente te quiere. Lo otro habrá sido una ilusión.

Tras la primera sensación de ganas de atar a la pata de la mesa a la gente que quiero, mejor pensar que son libres, y que deben recorrer su camino.

El camino nos volverá a juntar…

Pero me alegro. Además, si sale mal, siempre puedes volver. El camino es para los valientes. “Salid a las encrucijadas”, dijo un tal Jesús.

Hautatzean beti galtzen dugu zeozer, baina irabaztekoa haundiagoa bada, pena mereziko du. Zurekin nago, egiten duzuna egiten duzula!