O pequeños detalles que te cambian el humor una tarde. Estos días que ya no compensa quedarse en el curro y hacer toda la jornada del tirón, voy a casa a comer y luego vuelvo a hacer la jornada de tarde. Como todo quisque.

Pero claro, gracias al maravilloso horario infernal, sales de noche del trabajo. Lo cual deprime bastante. Y más si le añades el hecho de no tener ventanas en el trabajo (Lo se. Soy un pesado con este tema, pero es que mina bastante la moral). En resumen, entras de noche y sales de noche, haciendo un breve trayecto de 10 minutos desde el curro a casa para ir a comer.

Total, que he decidido que estos días tan chulos dar un rodeo por la zona del puente Euskalduna.

Vista desde el puente Euskalduna


Y mira, apenas han sido 15′ más en llegar al trabajo, pero notar el calor del sol en la cara… Perdón, notar la luz del sol, es un detalle que no tiene precio. Y sí, me ha subido la moral.

Dena den, negua luze egiten zait eguzki ezagatik. Egunaren erdian solasaldi bat eukitzearren, ez dago hain gaizki 15 minututako zerga, ezta?