Uno de los problemas que tiene el software libre (no, no todo el monte es orégano) es que cuando los fabricantes de hardware utilizan algún componente ligeramente modificado con respecto a los parámetros normales, deja de funcionar.

Eso fue lo que me pasó con el Portátil actual. Se trata de un Sony VAIO VGN-S5HP/B. He estado unos 6 meses con él, y ahora voy a deshacerme de él. El gran problema es que tiene una controladora SATA que no debe ser la estándar, o está ligeramente modificada. El resultado de todo esto es que sólo me funcionaba una versión de Linux. En concreto la Ubuntu Hoary. Sin embargo no me permitía la actualización a nuevas versiones, puesto que en el momento que se actualizaba el paquete lvm (creo), el disco duro dejaba de funcionar.

Al intentar instalarle nuevas versiones, tampoco funcionaba. Se quedaba tostado en el momento de formatear la partición en la que se iba a instalar con el sistema de ficheros ext3. He probado conjuros de lo más variopinto (con alguno casi me sale lel Lightning Bolt de las Magic), y finalmente, he decidido venderlo. Sé que voy a palmar algo de pasta, pero la actualización me sale medianamente bien. En concreto el nuevo modelo es el Sony VAIO VGN-SZ2HP/B. Con la diferencia de que a éste si que se le puede instalar Linux.

Y por qué esta cabezonería de un Sony Vaio? Pues por varias razones:

  • Quería una pantalla pequeña. De unas 13′’
  • Una gráfica en condiciones. En concreto una Nvidia
  • Poco peso

Y al final, el único que cumplía con esas características a un precio razonable, era la gama VAIO de Sony.

Eso sí, como me vuelva a dar problemas con Linux, lo devuelvo y no vuelvo a tocar un Vaio en mi vida. Así que por si las moscas, alguna recomendación?