Ayer tuve el Grandísimo Honor de conocer la tan laureada Terminal 4 de Barajas. Es muy bonita. Y huele a nuevo!!

Terminal T4 Barajas


Pero absolutamente nada más.

Todo empezó con la maravillosa idea de no actualizar los mapas de metro. La salida de la linea 8 en la terminal 4 no funciona. Vuelta para atrás.

Una vez estás en la T2, coges un autobús que te lleva al mastodonte de la T4. Claro, sale del aeropuerto y entra en la otra terminal. En caso de accidente en ese tramo de autopista, te influye como al resto de los mortales. Hay suerte y llega bien. Pero unos 15 minutos de autobús que no te quita nadie.

Te descarga en la entrada de la T4. Pero como a tí, a otro montón de gente. Obviamente, todo el mundo sale a la vez del autobús que nos ha llevado a la terminal. Viva el rugby y la capacidad de hacerse hueco en la puerta de entrada. Las colas para hacer el check-in y/o facturación están todas mezcladas: da igual si vas a Bilbao o a Tumbuctú.

Las colas están asociadas de 50 en 50 mostradores de emarque. Es muy lógico, puesto que toooodo el mundo sabe que cuesta lo mismo recoger la targeta de embarque o facturar un equipaje si te vas un mes de vacaciones a Río.

Afortunadamente, mi maravillosa IberiaPlus me hizo el servicio y pude imprimir la tarJeta de embarque. Me había ahorrado un montón de tiempo. Comienzas a andar, a ver si llegas a la zona en la que están tus puertas: HJK. Here comes a new challenger, como ponía en el Street Fighter II.

Y claro, todo es maravilloso, hasta que te pone un cartel que dice que hacia las puertas H tienes 8 minutos en 1 dirección, pero para las K otros 8 minutos en la dirección opuesta. Miro con frustación el luminoso, y entro en uno de los numerosos restaurantes de comida rápida. Unos sandwiches, por favor.

Finalmente, me dan puerta y hora de embarque. Bien. Gracias a Dios e Iberia mediante. Llegué a mi destino en hora.

En resumen: la T4, enorme. Pero es tan grande que el supuesto tiempo que te puedes ahorrar en las maravillas del avión, lo gastas en llegar hasta tu waypoint. Y claro, como te cambien de la puerta de embarque, prepárate a correr.

Para los novatos como yo: si tu vuelo pasa por la T4, al salir de madrid, calcula 30 minutos más. E introduce unas zapatillas de correr, por si te cambian de puerta.