Y siguen , dale que te pego. Con el accidente de marras de Robert Kubica en el circuito de Fórmula 1. Un accidente bestial, que produjo un impacto de 75G (75 veces la fuerza de la gravedad). El piloto de marras apenas tuvo una contusión en la pierna. 15 días después estaba corriendo de nuevo.

En Polonia, país originario de Robert Kubica, la figura del papa es esencial en su cultura. Un país ligado en extremo a la doctrina Católica del Cristianismo, pues que mas quieren que un Papa. Se ven imágenes por doquier, y claro al final, si sale un piloto de Formula 1 de dicho país, raro es que no sea ni cristiano ni fan de Juan Pablo II.

Y ahora dicen que el resultado de que saliera ileso ha sido la intervención de Juan Pablo II, puesto que en el casco de Kubica hay una pegatina con su nombre. Efectivamente, no tuvo nada que ver, ni el dispositivo HANS, ni el chasis ultrareforzado, ni el casco, ni el buzo…

Azken finean badirudi Juan Pablo II.ari mirariak bereganatu nahi dizkiotela. Zentzu handirik ez diot ikusten eta gehiago gaur egun, noiz dena ikus daitekeen dipositiboen bidez. Zergatik izpirituengan sinismen hori? Nik uste izpirituengan siniteak heregiatzat hartua zela… Hau komeria…