Sab 8 Sep 2007
Sudor goteando por tu frente, metiendose en los ojos. El picor es soportable, aunque no deseable. El azul, intenso. Un tatami grande, nuevo, recién estrenado.
Noche. Terraza. Ladridos en la lejanía y el sonido de las teclas mientras escribo este post. Un pequeño murciélago se da un festín de insectos en la farola de al lado.
Pequeños placeres de la vida: escribir un post en la terraza de casa, mientras el cuerpo se relaja tras el primer entrenamiento del curso.
He vuelto. Y espero que sin interrupciones.
Septiembre 9th, 2007 at 0:30
Tú lo has dicho, los pequeños placeres de la vida… qué sería de nosotros sin ellos!!
Septiembre 13th, 2007 at 23:45
Mucho más placer es tomarse una Caipirinha en las playas de Río a la noche con 25°C.