Perder el tiempo. Esa sensación contra la que intento combatir. El hecho de querer aprocehar el tiempo hace que muchas veces no disfrute del tiempo que tengo. Estoy más preocupado en aprovecharlo que en disfrutarlo.

Una de las medidas para aprovecharlo al máximo era despertarme más temprano por las mañanas, para no coger nada de caravana en el camino al trabajo, y así poder salir y entrar antes. La flexibilidad de horarios es lo que tiene. Puede aprovecharse para muchas cosas.

Sin embargo, la situación ha sido bastante frustrante: sueño a diario, dificultad de concentración (para un programador es fatal), y mal humor generalizado. Por no hablar de andar mirando el reloj por las noches de reojillo para ir a dormir pronto. Todo esto me había producido un estado de adormecimiento general. Por no hablar de la tensión extra de conducir semidormido

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Éste si que duerme. Foto de Kirai

La solución: despertarme una hora más tarde. Pierdo 20 minutos más al día en desplazamientos, y me cuesta más aparcar el coche, pero sin lugar a dudas, es la mejor solución.

Berriz nator nere errendimendura. Askoz gehiago kontzentratuta, pozago, eta alaiago. Askotan aldaketa txiki batek onuragarritasun handia dakar.