Ayer, entrenando a Vovinam, sin ir más lejos. Desde luego lo que es la cabeza. Haciendo tijeras al cuello con Kepa, sin problemas. Saltando, poniendo la cadera a la altura de su cuello y cogiendo la cabeza con las piernas. Todo iba bien.

Como saltar tanto es un ejercicio bastante cansado (y más cuando ya lo has hecho unas 10 veces), luego pasamos a hacer tijeras a la altura del pecho. De medio lado. Y no me preguntéis por qué, pero yendo con miedo, me di un golpe majo en el codo al caer. Nada serio, pero fue la diferencia entre ir confiado y no ir. Entre pensárselo dos veces y no.

Aunque me da la impresión de que a veces debería postear en la red de vovinam de facebook más que en el blog

Azkenean bloga nahi dudana jartzeko da, baina… ohizko irakurleei interesgarria izango zaie? auskalo!