Ayer una de cine. Nada más y nada menos que John Rambo.

John rambo

Película imprescindible para todos aquellos amantes de la testosterona y Manowar. Con un Silvester Stallone haciendo lo que sabe: repartir unas ostias como panes. Nada de intentos de moralina, o sucedáneos de película de serie B, esto es una guerra, y ha vuelto.

La primera sensación que da es pobrecito Stallone, que viejito está ya. 62 años ya son muchos. Pero no hay más que verle en acción para comprender que antes que cualquier Solid Snake, Sam Fisher o similares, existió él. Nada de disparos y la gente salta: aquí hay vísceras, amenazas y la guerra en estado crudo, muy crudo.

Ayer fue uno de esos días que sales del cine, y agradeces no vivir en EEUU, porque hubiera salido del cine y me hubiera liado a tiros con cualquiera que se me pusiera en medio.

Es triste vivir sin un objetivo, merece la pena morir por un ideal.

En resumen, cine palomitas, testosterona a raudales y un Silvester Stallone, que nos ha dado a en la fibra sensible, con aquel combatiente que nos flipaba cuando éramos enanos. Y lo ha vuelto a hacer.

Lagun batek gomendatua joan nintzen, eta pozik irten ere. Egia esan ez nuen gehigirk espero, baina ikusi duzuenez, pozik irten ere bai. 6,30€ ordainduta ere filme hau merezi du zineman ikustea, rambozalea bazara behintzat.