Ayer, concierto de Nightwish en la sala Santana. La apertura de Puertas fue con 1h de retraso pero, afortunadamente, los conciertos empezaron más o menos a la hora que tenía pensada.

Pain. Para mí unos descononcidos que había oído apenas 2 días antes gracias a Youtube. La verdad es que no tocaron mal. Las canciones estaban guapas, pero en mi opinión sonó demasiado plano. Aunque sea parte de su música (el metal industrial ejloketiene), me pareció que fueron demasiado planos. Sin demasiadas variaciones.

Eso sí, Peter Tägtgren lo bordó en su actuación. Se nota que el grupo soy yo, colegas. Apenas los conocía y ya me hicieron dar un par de botes. En resumen, un buen bolo.

Y salió Nightwish. Con Bye bye, beautiful. Y reventó la Santana. La verdad es que el montajeque prepararon, teniendo en cuenta las dimensiones de la Santana, estuvo genial. Les había visto en la gira del Century Child, y la verdad es que ahora son “otra cosa”. Antes Tarja se comía el escenario, altiva, muy nórdica ella.

Esta vez les he visto mucho más sueltos, haciendo txorradas entre ellos, y una Annette Olzon que mueve al público, está más cercana. Musicalmente hablando es otra persona, así que si vas pensando en Tarja, mejor no vayas, porque está claro que esta chica no es una soprano. Y el contraste tan equilibrado que había con Marco se pierde ligeramente, quedando Marco en ocasiones con más txorro de voz. En caso contrario, vas a disfrutar del concierto.

El setlist, para no variar, lo cambiaron. Tocaron While your lips are still red, y Come cover me, así como novedades. Y eché en falta Seven days to the wolves y Sacrament of Wilderness.

En resumen, un muy buen concierto, que disfruté como un enano. Lástima no haberme quedado después a sacar unas fotillos, pero siendo martes y tener que trabajar hoy.

Bere xelebrekeriak ere izan zituen kontzertua: tipo bat atera behar izan zuten zorabiatu egin zelako, eta nere ama ere etorri zela gurekin. Hasieran apur bat gelditxu, baina gero animatu eta gozatu ondo gainera!