Mar 13 May 2008
Recuerdo como hace tiempo nos juntábamos los jueves unos cuantos colegas para hablar de la vida, el amor, y demás pajas mentales. El tiempo ha hecho que ya no vivamos en un radio de 400 metros y ese radio pase a ser un radio de 400 kilómetros.
Y por suerte o por desgracia, de vez en cuando nos juntamos, también los jueves, unos cuantos compañeros de la Universidad, para hablar de trabajo, de música, de frikismo, y de todo y nada en general.
Es bonito poder ponerte un trajé de gurú2.0, con bordes redondeados y brillo, como los que le molan a fuckowsky, y hacer afirmaciones irrefutables desde tu pinta de cerveza de trigo, hacer predicciones de futuro y de cómo deberían ir las cosas, desde la poltrona y felicidad que otorga el no tener ni puta idea de lo que es regentar una empresa.
También es harto interesante hablar de música, de conciertos y de los grupos fineses (hay alguna persona entre los 18 y 25 años en finlandia que no toque en un grupo heavy?), de los de aquí y de lo bien que lo pasamos entre la muchedumbre sudorosa clamando con los nuevos himnos de la juventud de cuero.
Pero sin duda, lo mejor, es sacar el tiempo y seguir juntándonos. Azken finean horrelako momentuak dira denbora atzera egiten dutenek.
PS: Me ha salido un post muy nando-compliant
Mayo 13th, 2008 at 18:16
Madurez, responsabilidades, futuro… Palabras que son motivos de cambio para las personas. Y que conllevan pasos que obligan a cambiar la circunstancia vital que nos rodea. Yo también echo de menos mis cervezas con mis troncos de la uni.
Mayo 14th, 2008 at 8:44
Ya. A veces es, simplemente charla calmada. Otra es euforia entusiasta, avasallante. Otra es escucha, silenciosa, cómplice. Otra es negación, discusión acalorada. Otras sueños, a veces locos. Eso son las cervezas de los jueves.
Un abrazo, txus!
Mayo 14th, 2008 at 20:28
Ya te digo, que grandes conversaciones sobre la vida en general con “l@s de siempre”… desde hace 2 años y medio yo las veo a cuentagotas, pero qué bien sienta esa cerveza!
Esto me recuerda aquello de “…te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás…Te das cuenta que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios, pareja, distancia… y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato…”