Mie 28 May 2008
El lápiz. A priori un elemento simple, no? De fácil uso que, simplemente, funciona. Es algo cotidiano, que no requiere mucha explicación y, de hecho, es lo primero con lo que apredemos a escribir, quitando los míticos sellos con la forma de letras que teníamos en la guardería.

Podría quedar un poco bruto, pero a nivel de un sistema con el que interaccionamos, tienes una experiencia de usuario: es algo compacto, que se adapta bien a la mano, que si se estropea lo afilas con un sacapuntas. Las ediciones avanzadas tienen incluso un extra en forma de goma en la parte trasera.
Transmitir esta sensación en el mundo de los sistemas de información es una realidad bastante más compleja, y pocos son los sistemas que lo consiguen. La gente de apple tiene fama de hacerlo, y bastante bien. Da la impresión que sus productos son un hermoso pack: ipod + imac + macosx son un trío ganador en la experiencia de usuario con respecto al uso de multimedia.
La wii es otro ejemplo de experiencia de usuario. Apunta con el mando, y seleccionas. Intuitivo y fácil. O digamos que la lógica solo hay que aprenderla una vez.
Para conseguir una buena experiencia de usuario se juntan muchos factores: una buena interfaz, compacta, unos sistemas de información bien integrados, y un diseño del conjunto sin fisuras. Esto se traduce en un análisis de requisitos exhaustivo, y en una implementación a prueba de bombas.
Sin duda, el objetivo de todo sistema de información que quiera interacciones con usuarios finales debe tener como objetivo principal tener una experiencia de usuario integral y bien definida. Porque es, sin duda, la clave para entrar en el mercado.
Nahiz eta ideia oso abstraktua izan, gero sistemak garatzerakoan kontutan ibili behar da eta produktu bat ekoizten denean momentu orotan jotzen du, segurtasun betekizunetan, adibidez. Bi aldeak jabetu behar dituzu, baita bete ere. Zientzia oso bat dago honen inguruan, baina hori beste egunen baten…