Lun 28 Jul 2008
Calor. Se ha metido dentro de la casa. Un sentimiento de agobio de agobio se apodera de mí. Salgo a la terraza, y un recuerdo, inspirado por no se qué recorre mi cuerpo. Un flash.
De repente me veo, entrando en aquel restaurante. Rodeado de toda aquella gente. Amigos, compañeros. Gente con la que compartí 2 años de intenso esfuerzo. Aquel regalo, una pequeña lámpara de aceite. Gracias por haberte consumido para darnos luz, rezaba la postal.
Lo recuerdo como si fuera hoy.
Completamente emocionado, intenté decir unas palabras, que se negaron a salir. Callé y les miré a todos. Pasaron 40 segundos y seguía sin poder decir nada. Las lágrimas de la emoción se agolparon en mis ojos, y corrieron. Terminé por contagiar aquella emoción a las 18 personas de la mesa.
Aquella misma noche, en aquellos jardines, hablamos de la grandeza del ser humano, del optimismo, de cambiar el mundo. Subimos a la zona prohibida, el tejado. Disfrutamos de la visión de la Roma nocturna. Esto no se me olvida en la vida, dije. 2 años después y lo guardo como un tesoro.
La noche de los silencios, de las miradas. Éramos un equipo. Habíamos sufrido, habíamos dejado vacaciones, amigos… por un sueño. Mision posible: Un sueño compartido. Casualidad, ayer hizo 2 años. Fue el último domingo de Julio. ¿Casualidad?
Bizitzak eman didan gauzarik zoriontzuenetariko bat. Barrutik hustuz, kanpotik zoriontsu. Milesker bizitzari eman zidan aukeragatik. Nirekin zaudete.
Julio 30th, 2008 at 15:54
Muy poderoso está este post, anaia. A través de la emoción de tus palabras, has hecho subir todo el trabajo, las esperanzas, la fraternidad y el nuevo mundo posible que se abrio desde el 2002…
Tambien me recordo la letra de una canción que dice algo como: “el hombre que lucha un día es bueno; pero el hombre que lucha toda la vida es el imprescindible”…
Aunque es cierto que la vida -con sus responsabilidades cotidianas- nos hace entrar en una rutina que puede parecer ajena a nuestro sueño, siempre hay que dejar viva en nuestra memoria, en nuestra corazón, en nuestra sangre la fe que tenemos en un mundo que tiene una cara cada vez más humana, fraternal y justa… Y siempre debemos quedar de pie frente a lo que nos aleja de este sueño…
Eskerrik asko anaia por haber compartido este post, y por seguir luchando para el Mundo de Amor que sabemos posible.