Encontró su lugar y se estableció repetidas veces. intentaron desanimarla, tirarla, desahuciarla, pero no lo consiguieron. desconocemos dónde o cómo encuentra la fuerza, pero nadie le mueve de sus trece.

Hoy es el día que sigue resistiendo.

Y todo por haber anidado en el retrovisor de un coche.

Borjarentzat, hor dagoelako :-)