Entre los deportes que más me gustan está la natación. Procuro practicar 3 veces semanales, con más o menos regularidad. Extremadamente relajante, la concentración en la respiración ocupa casi todo el esfuerzo mental.
Cuando viajo fuera -útimamente tengo muchas oportunidades - intento ir a nadar a alguna piscina de la zona. He aquí una recopilación de los sitios que, en mayor o menos medida, me han gustado especialmente y he tenido el placer de zambullirme.
La perla: El balneario de Donostia - San Sebastián. Entre las particularidades, es que bombean el agua de la bahía de La Concha para el interior del balneario. Especial el picor de ojos por la sal y las máquinas subacuáticas para hacer spinning, etc bajo el agua.
Pirbadet: Parque acuático en Trdonheim, Noruega. Con varias piscinas, toboganes, etc. También bombean agua de la naturaleza, pero en este caso, del fiordo, dándole al agua una mezcla entre agua de rio con un ligero toque de sal. La piscina Olímpica y las vistas, espectaculares ambas. No quiero ni pensar el consumo energético derivado de mantener colosal estructura a 20º todo el año.
Y como siempre, las piscinas de Deusto. El Tokio de las picinas: con aproximadamente 6 personas por calle a cualquier hora del día, con sus correspondientes chicanes móviles - como los llamaría Antonio Lobato - en forma de viejunas yendo por el centro de cada calle.
Azken aldi hontan San Inazioko igerilekuetara joaten hasia naiz. Deustun baino jende askoz gutxiago. Asteburuetan behintzat, aste hontan hasiko naiz astean zehar joaten. Forma hartu behar dut berriz!
